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Como Enamorar A Una Mujer

Brigzen Coronado

Permíteme que te comente algunas cosas sobre mi y como he llegado a conocer a la mujer y su mecanismo para verse atraída por un hombre en particular.

Brigzen Coronado

Mi infancia

Cuando era un niño y en los primeros años de mi adolescencia, tenía algo que me caracterizaba, era un muchacho simpático.

Esto produjo la atracción de las muchachas. Además yo tenía una personalidad algo callada y risueña que quizás también me ayudaba a diferenciarme.

Quizás fue por esto, no estoy tan seguro, que me gustaba mucho la compañía de una chica bonita. No por el placer sexual que pudiera darme (que por cierto creo que es la diferencia entro yo y el resto de hombres), si no por su mera compañía. Pensando en ellas y en lo maravilloso de su compañía, me inspiraban aquellos sueños de aventuras al estilo de Indiana Jones, esos sueños por aprender a bailar (salsa, bachata, cumbia, etc) y aquella frustración por aprender a tocar guitarra; entre otras cosas.

Entonces crecí rodeado de muchas de ellas. Encuentros en los salones de clases, cartas de amor, caminatas, encuentros en sus casas, me buscaban en mi colegio porque me conocieron en otro lado, recados que mandaban con otros; y todo eso sin la existencia del celular.

Mi país natal es Venezuela y ya saben que tenemos fama de mujeres bellas.

A todas estas ocurrió que desarrollé una preselección por las mujeres muy bonitas; para que una chica me gustara tenía que ser de una belleza fuera de la media. Lo que significaba que me estaba metiendo problema.

Cuando me refiero a mujeres bonitas, me refiero a que te deslumbres de lo bonitas. Como la de la foto de abajo para hacerme entender.

Soy de esos hombres que tratan de hallar las facciones femeninas bien definidas en una mujer. Y si no las tienen entonces empiezo a imaginar que se trata de un hombre con peluca.

La universidad y edad adulta

Luego el desarrollo en mi adolescencia hizo estragos en mi simpático rostro. Acné, bigote, cara grasosa. Eso hizo que ya muchas mujeres no voltearan a mirar a ese chico atractivo.

O por lo menos eso creí.

A trabajar por las mujeres bonitas

Debido a que me gustaban las mujeres muy bonitas tenía que hacer algo para poder llegar a ellas. Porque tenía cierto que no me sería fácil ya que no era un Brad Pitt ni un millonario play boy.

Me dediqué a estudiar y leer todo aquello que se relacionara con el comportamiento de las mujeres.

Recuerdo que lei un libro del que no recuerdo el nombre de su autor ni su título. Trataba sobre un catador de vino francés que tenía mucho rollo con las mujeres; que una vez él no entendía por qué una chica virgen estaba poniendo resistencia para tener sexo con él. Realmente no sirvió de mucho para entender a las mujeres.

Luego lei sobre un famoso seductor Venezolano que hizo fama en España y que escribió un libro llamado «No niego nada», Espartaco Santoni. De nuevo no sirvió de mucho para entender a las mujeres.

Y un montón de revistas Penthouse y Playboy a ver qué información sacaba.

Después de la universidad

Con el tiempo me aparté de este mundo de aventuras y fantasías para hacer lo que todo el mundo tenía que hacer: trabajar. Mi tiempo se vio consumido al máximo cuando empecé a asumir cada vez más responsabilidades.

No obstante, en paralelo, comencé una etapa de mi vida dedicada a la superación personal y a mi emprendimiento en el comercio electrónico, a la creación de empresas y a vivir mi vida haciendo algo donde yo sea el capitán del barco.

Todo esto me llevó años de aprendizaje, de lecturas de libros, de aprender de mentores y de los que sabían más que yo.

Pero ya esto se trata de otro aspecto de mi vida diferenciado del motivo de esta Web.

Pero pasó algo que lo cambió todo.

Me enamoré.

Y con el tiempo otra vez y con más fuerza.

Ocurre que la primera vez pasó porque una chica muy bonita me dio a entender que ella estaba enamorada de mi, yo en cambio no daba muestras de nada. Al poco tiempo soy yo el que se ve enamorado de ella. Esperando que todos felices. Ella enamorada de mi y yo de ella. Resulta que en cuanto yo le demuestro mi tremendo enamoramiento, ella da la vuelta y sale corriendo. Gracioso pero cierto.

La segunda vez: lo mismo.

Ya inmediatamente se me dispara una alarma: aquí está pasando algo.

Fue cuando decidí parar muchas de las cosas que había estado haciendo para de una vez por todas conocer bien cómo me tenía que manejar con el tema de las mujeres y saber a ciencia cierta qué era lo que estaba haciendo mal.

Hice una especie de ingeniería inversa con esto. Si una chica fea se propone hacer ejercicio, sacar cadera, se pone delgada, saca tetas y su delgadez hace aparecer un rostro femenino lleno de esplendor y belleza, entonces empieza a gustar a los hombres cuando antes no lo hacía. Y por más que ella corresponda al amor de un hombre, este no va a cambiar el gusto por ella solo por eso. Entonces algo me pasaba a mi al contrario. Qué pasa con un hombre como yo que llama la atención primero pero luego la pierde.

Entonces analicé mi personalidad y había dado con algunas piezas. Una de ellas era que yo no demostraba tener interés por una chica aún cuando me pareciera muy bonita. Entre otras cosas. Eso lo hacía porque me parecía que estar por allí tratando de llamar la atención de las mujeres es demostrar debilidad y escasez. Además, que realmente andaba enfocado en mis emprendimientos tratando de alcanzar los objetivos. No obstante, había descubierto que eso era atractivo (o con el tiempo lo confirmé).

Estaba dando en el clavo. Estaba dándome cuenta que efectivamente la mujer tiene un mecanismo de enamoramiento diferente a del hombre. Efectivamente yo tenía un atractivo que no tenía nada que ver con el físico, pero debido a ello, podía desvanecerse si no era congruente.

Entonces la conclusión fue que una mujer no se enamora igual que un hombre. Y como a mi me gustan las mujeres extremadamente hermosas, tenía que hacer algo.

Fue cuando empecé de nuevo a estudiar el tema. Y dí con muchos libros.

Sí, libros. Mientras yo pasé años trabajando en mis propios emprendimientos, hubieron otros que estaban haciendo un trabajo excepcional para entender a las mujeres. Y después de ese trabajo que ellos hicieron, escribieron libros contándolo todo (o casi todo).

No tardé mucho en leerlos todos y terminar de armar el rompecabezas con mis propios estudios que había iniciado hace años.

Luego mi vida cambió

Fue similar a cuando Neo despertó luego del beso de Trinity. Que vio la matrix con completa claridad.

Me di cuenta que ser un hombre que atrae mujeres va mucho más allá del atractivo físico. Mi vida cambió porque entiendo como es la vida de las mujeres dentro de la sociedad en la que vivimos y el rol que la naturaleza les ha dado en la existencia.

Ahora

A donde sea que valla veo a las parejas y me doy cuenta si una chica gusta o no del hombre que tiene al lado.

Veo una y otra vez a la gran mayoría de los hombres sumergidos en el gran desconocimiento sobre la mujer y el rol que debe desempeñar él.

Cuando estoy en una reunión con amistades y desconocidos en algún cumpleaños de alguien por ejemplo, y veo a uno que otro hombre tratando de congeniar con alguna que otra chica simpática del sitio, lo que veo es un completo desastre.

Para mi es como si viera a una fila de hombres frente a una pared y dándose de cabezazos una y otra vez sin ni siquiera tener la menor sospecha de estar haciendo las cosas mal.

Aquí aparezco yo

Hace un tiempo tomé la decisión de convertirme en coach de atractivo masculino (odio llamarlo de seducción). Porque este desconocimiento pasa ante mis ojos y me parece que tengo la obligación de hacer algo.

Porque soy alguien que suelo explicar las cosas con bases y argumentos válidos.

Porque estoy cansado de no hacer nada por ver a los hombres frustrarse con las mujeres sin que nadie les explique lo que deben hacer.

Porque quisiera exterminar esa tonterías que suelen aprender los hombres tales como que tienes que ser tú mismo, regala flores, declararte, etc.

Porque quiero hacer algo por ellos y hacer cambios en las vidas de los demás. Hasta ahora he hecho cambios en el mundo relacionados con emprendimientos. Pero esto significa causar cambios para bien en la vida de los demás. Tanto a hombres como mujeres.

Hay muchos hombres con un potencial tremendo que se ve eclipsado para las mujeres por su comportamiento frente a ellas.

Pero que tal si hago que uno que otro tenga una vida más placentera. Poner mi grano de arena para que hallan más matrimonios felices y experiencias agradables.

Porque por más libros que existan y mentores en las redes sociales, que me los he visto todos, ninguno complementa el juego completo. Pero yo sí.

Qué creo

Cuando pienso en un hombre que no tiene estos conocimientos o naturaleza innata, concluyo que tiene 4 opciones:

  • Que puedes optar por el sexo pagado (esos masajes con final feliz), pero realmente lamentaría que escogieses esta opción.
  • Que te hagas con una chica que no sea bonita, hay muchas mujeres que no son bonitas pero que realmente valen la pena. Esta es la mejor opción hasta ahora.
  • Que leas todos los libros y enseñanzas en las redes sociales sobre el tema. Te comento que esta opción toma tiempo y que ese contenido no está completo ni en orden. Pero no deja de ser una buena opción y te animo a que lo hagas.
  • La última es que te tomes un par de horas para tener una sesión de mentoría (coaching) conmigo que no te va a costar más de lo que te cuesta una hora de la primera opción de esta lista. Y que en ese corto tiempo solvento todas tus dudas, te explico por qué te habrá pasado esos eventos con las mujeres y cómo corregirlos.

Espero que no te halla sido aburrido leer mi dramática historia. Si quieres visitar mi página de mentoría eres bienvenido.